Vivo de mis actuaciones. Soy payaso.

 

*Y empodero a los compañeros motivados en hacer lo mismo, según su arte y su realidad, para que lo hagan mejor que yo.

Bofetada. 360º.

 

Esto es lo que recibió mi arrogancia cuando, Javier, un compañero me dijo:

 

-Para menos de 1000€ no me desplazo para hacer una comunión. Gano más en el día en la calle.

 

Y un poco después

 

-Pero sabes Gromic, yo me pagué mi casa con monedas. ¿Te das cuenta?

 

Pues, si que me había dado cuenta.

 

Me había dado cuenta que había planteado mi arte hasta ahora como un cretino. Había empezado en vivir únicamente de mis espectáculos con la crisis de 2008…Pero mi realidad no era tan «vivir» de mi arte, ni siquiera «sobre vivir» o incluso «subvivir», que de «no morir en el intento».

 

Unas pocas horas antes, había visto actuar a Javier.

 

Según mi pretensiosa humildad no hacia gran cosa (pequeño personaje, poca reacción del público, nada sorprendente, y bababi y bababa).

 

En este preciso momento, entendí que mientras yo iba haciendo el chulo pensando ser mejor que otros, estos mismos otros se ganaban la pasta.

 

En este preciso momento, realice que yo no era un profesional, sino un amateur.